Duende de tango Tango
Vos tenés alma de aire y llegás al corazón burbujeando por mis venas con tu llanto querendón; sos un canto que lastima, que te sume en la emoción cuando vibra en tus estrías tu sonido bandoneón.
Vos llevás a Buenos Aires en tus alas de gorrión proyectando en las veredas la sombra de ser varón; sos el tango que apasiona, que te rompe el armazón, cuando canta en dos por cuatro las penas del corazón.
Bandoneón, duende de tango, por tus notas lloro yo; lloro notas lastimeras donde talla la emoción; bandoneón, tengo en mi sangre tu sonido, bandoneón, tengo el pulso de tus teclas, tengo el eco de tu voz.
En el bar de mis quebrantos siempre se escuchó tu voz con el vino que en mi sangre desangró todo mi amor; vos le diste a mi tristeza el rezongo de tu voz, vos me diste la nostalgia que me arrebató el licor.
Buenos Aires es tan tuya como mío es mi dolor. La tenés entre tus pliegues como yo te tengo a vos. Sos la voz que me acaricia, vos sos todo bandoneón, cuando agrego a tus sonidos mi tristeza y mi dolor.
Letra: Juan Carlos Martínez |