Sin fuerzas Tango
Una lluvia lenta y fría, fría y lenta como larga caravana de una noche en soledad en que tristes y pesados van mis pasos desolados perdidos en la maraña de mi angustia y mi verdad.
Es tan tarde y es seguro que su amor es otro muro que mi corazón maltrecho no se atreve a derribar; me voy quedando vacío justo al borde de un abismo que marea mis instintos de no querer continuar.
Mirar atrás ya no puedo y si puedo ya no quiero, pero adelante no hay nada que me lleve a otra verdad; me fui gastando y quebrando, desgarrando y desnudando, y aquí me ves ya vencido sin fuerzas para luchar.
Una mezcla sin sabores, ni rencores se hace muda en mi garganta cuando grita sin gritar mientras busca entre mil tragos las razones del estrago, motivos y telarañas que no sé dilucidar.
Es mi noche, estoy oscuro, y yo que creí ser duro ahora veo que sin ella sólo soy nada nomás; estoy tentando al destino aferrado a un fino hilo que sostiene una esperanza que ya cayéndose está.
Letra: Juan Carlos Martínez |